Héroe sin capa
Ya sabéis cómo funciona esto, la inspiración llega en cualquier momento y no puedo permitirme dejarla escapar.
Hace poco navegando en redes sociales cosa que no me gusta mucho porque siento que nos roba tiempo aunque puede que según el uso pueda aportarnos algo nuevo, leí algo que me hizo reflexionar. Os lo relataré así:
Érase una vez, un hombre físicamente fuerte pero más aún de carácter. Era bueno con los de su alrededor pero más aún con los niños, eran su debilidad, lo tuvo claro desde niño y con el paso del tiempo, se reafirmó cuando tuvo que escoger profesión. El quería curar a los niños así que durante años se dedicó a estudiar medicina y se especializó en cirugía otorrinolaringólogo infantil.
Era bueno en lo que hacía pero destacaba por algo en especial. Normalmente, a los niños se les llevaba a quirófano postrados en la camilla, pero Leandro buscó su propia fórmula. Al ver que tumbados en la cama se ponían tensos, y eso les llegaba a producir estrés y algunos incluso lloraban, ideó un plan, vestirles como superhéroes y hacer una entrada al boxes digna de héroes.
Las entradas podían ser en hombros, simulando que volaban en un hombro o de la mano, de cualquiera de las formas, acompañados del propio doctor.
Ese gesto que solo hacía él, parecía una gota más en medio del océano, sin embargo, su idea fue muy bien acogida, tanto que le hizo ganar el premio “WEmbrance Awards 2025” en la categoría “historias inspiradoras”.
Mi guiño de hoy va por él, por esas gotas que suman al océano inmenso.
Gracias!

De la misma manera quizás los profesores deberíamos entrar al cole por la misma puerta que los alumn@s
ResponderEliminarSon tan importantes esas gotas en el océano que nos pueden salvar la vida.
ResponderEliminarSe inspirado para inspirar y así, hasta el infinito.
Gracias por compartir
Bonita historia. Enseña no solo a detectar problemas, sino a mejorar, cambiar, minimizar los miedos de estos pequeños individuos. Deberíamos aprender de estas pequeñas historias. Gracias por compartir. Zane
ResponderEliminarGracias por compartir ésta historia tan bonita.
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