Primitis
Generalmente, y si todo marcha bien, el primer contacto que un bebé tiene es con sus padres. Son ellos los encargados de atender sus necesidades básicas como proporcionarle alimento o cambiarle el pañal, así como cubrir también las necesidades afectivas que deben ser cubiertas a diario, es decir, caricias, besos, hablarles, y cosas así.
Todo ello será crucial en sus crecimiento y marcará la diferencia en su persona. Por ello, debemos reflexionar sobre qué les ofrecemos a nuestros hijos como padres…
Ese tema, lo dejamos para otra ocasión.
Si invertimos tiempo en los cuidados mencionados con anterioridad, casi sin querer, se crea un vínculo muy fuerte entre el bebé y sus progenitores. De hecho, se crea apego y una necesidad continua e insistente del niño hacia ellos, lo que coloquialmente llamamos mamitis o papitis.
La RAE define el término de mamitis como “excesivo apego a la madre”.
Hace no mucho, alguien me dijo que tenía precisamente eso mismo, excesivo apego para con sus primos y primas, y no tuve duda alguna, la persona padecía de primitis.
Pero a mi alrededor vi más casos, personas adultas que se reforzaban así mismos y se sentían seguros con esos miembros de su familia, sus primos y primas.
Creció rodeado del amor y el cariño de ellos, y no dudaba en acudir a ellos si lo necesitaba tanto para ser aconsejado, como para desahogarse, o para pasar un buen rato o incluso viajar.
Bien es cierto que para los sabiólogos las mamitis o papitis no son bien aceptadas, al considerar que todo exceso perjudica. Pero en mi opinión,no hay nada de malo en sentirse seguro, protegido, querido, respetado y escuchado bien por tus padres o por tus primos.
Estoy segura que más de un@, reflexionará sobre si tiene un excesivo apego, y en caso de que así sea...¿con quién?
Este es mi guiño a mis primas y primos.
Y de manera especial a mi Dalia.
¡Feliz cumpleaños!

Precioso escrito
ResponderEliminarWell done
ResponderEliminar