Porque lo necesitamos


 Todos necesitamos terapia. Así de rotunda comienzo la reflexión del día de hoy. ¿Por qué? Porque lo necesitamos.


Hablamos con nosotros mismos, horas y horas; debatimos, discutimos, nos enfadamos con nosotros mismos muchas veces a lo largo del día. 


En esos pensamientos internos divagan nuestros miedos, las incertidumbres e incluso los recuerdos pero son pocas las veces que esos pensamientos que alberga nuestra mente se tornan en palabras y les damos voz. 


¿Por qué? Por miedo a no ser juzgados, a que nos etiqueten, a que no nos entiendan o simplemente nombrar eso que nos duele.


Pero cuando por fin nos atrevemos a hablar, algo dentro cambia.

Las palabras, esas que antes pesaban tanto, empiezan a liberar el alma.

Nombrar lo que sentimos no siempre lo soluciona, pero lo aligera; nos recuerda que no todo lo que duele tiene que quedarse en silencio.


A veces, compartir lo que pensamos no busca respuestas, solo compañía.

Alguien que escuche sin intentar arreglarnos, que simplemente esté.

Porque, al final, todos necesitamos eso: sentir que no estamos solos en nuestras tormentas internas.


Y quizás ahí, en ese pequeño acto de hablar y ser escuchados, empieza la calma.


Está realmente bien que podamos desahogarnos y abrirnos en cuerpo y alma, con nuestra pareja, familiares y/o amigos. Sin embargo, siendo sinceros, ellos no siempre pueden ofrecer una perspectiva objetiva porque nos conocen y saben cosas sobre nosotros. 


Es una suerte, poder decir en voz alta frente a las personas que hemos mencionado anteriormente nuestras miserias y plenitudes y que nos escuchen pero no olvidemos que hay profesionales especializados en dicha tarea con herramientas para ayudarnos a conocernos mejor a nosotros mismos, a vivir en armonía con nosotros y nuestro entorno, y manejar diferentes situaciones. 


Esa es precisamente una de las funciones que desempeñan los psicólogos: acompañarnos en el proceso de entendernos, crecer y encontrar el equilibrio en nuestra vida.


Hoy mi guiño va para mis primas y amigas.


Gracias por permitirme ser y sostenerme.

Comentarios

  1. Tienes toda la razón ,lo único no entiendo como me pueden ayudar sabiendo cual es mi problema,pueden escucharme empatizar pero no sé cómo me sanaroan

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  2. Muy cierto, somos seres sociales que necesitamos exteriorizar y sustentar nos en otro..
    😉

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  3. Compartir nuestras alegrías puede generar envidias, compartir la peor parte de nosoros puede genrar condena. Mientras seguimos ahí, siendo dualidad, siendo nuestras luces y nuestras sombras. Teniendo dudas de si vale la pena exponernos. Como dijo el anuncio de Movistar: compartida, la vida es más. Y nuestro discurso interno siempre puede mejorar con un especialista

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  4. Cómo reza el dicho, las penas compartidas se lleva mejor. Es muy bueno poder expresar lo nuestros sentimientos a los seres queridos. Gracias por la reflexión.

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